Por Andishe Farahmand, MPH, RDN – Dietista,
Centros Brandman para el cuidado de personas mayores (BCSC) PACE en Los Angeles Jewish Health

A medida que envejecemos, nuestras elecciones dietéticas se convierten en el verdadero golpe al estómago de una vida más saludable. En el ring de hoy, tenemos el clásico duelo: ¡Carne roja contra carne blanca! ¿Quién se llevará el título de "Mejor proteína para los años dorados"? "Siga leyendo para conocer el desglose completo (y no, no estoy siendo cobarde al respecto).
1. Conoce a tus contendientes en esta pelea por el título:
Carne roja: Conocida por ser audaz y rica, la carne roja (es decir, la de res y la de cordero) se pavonea en el ring con una fuente inagotable de proteínas. Piense en ella como si fuera el campeón de peso pesado; solo recuerde que este tipo puede tener un poco de grasa en los bordes (es decir, un poco más).
Vs.
Carne blanca: En la parte magra, tenemos carnes blancas (es decir, pollo, pavo, cerdo y pescado). Con un toque más ligero, es la opción preferida de todos aquellos que cuidan sus niveles de colesterol. La carne blanca tiene menos grasa pero toda la potencia, además de aportar proteínas, pero sin resultar pesada.
2. Conozca los datos de salud:
(a) Si bien la carne roja tiene algunos beneficios "sano", también aporta grasas saturadas, por lo que la moderación es clave, a menos que quieras que tus arterias sufran un duro golpe.
(b) La carne blanca, por otro lado, generalmente tiene un menor contenido de grasas saturadas, lo que la hace más adecuada para la salud del corazón.
3. ¡No olvides ponerte al día!
(a) A medida que envejecemos, la clave está en mantener los huesos fuertes. La carne roja es el mineral más importante, ya que aporta zinc y magnesio para evitar que los huesos crujan como la puerta de una casa embrujada.
(b) La carne blanca, especialmente la de pollo, tampoco se queda atrás, ya que aporta fósforo para mantener los huesos bien densos. Cuanto más fuertes sean tus huesos, más tiempo permanecerás en pie en el futuro.
4. Hablemos de moderación (el meollo del asunto):
(a) ¿Disfrutas de carne roja, en porciones adecuadas, unas cuantas veces a la semana? ¡Fantástico! Estás obteniendo un sabroso aporte de hierro. Solo recuerda que la carne blanca puede hacer que las cosas sean más livianas, agregando variedad y manteniendo el colesterol bajo control.
(b) Por último, no olvidemos el pescado. Añadir salmón, trucha o sardinas ricas en omega 3 al menú es como recuperar el aliento, ya que los omega 3 te mantienen alerta y mantienen tu corazón y tu cerebro en forma.
5. Cómo servirlo: aquí no hay ningún error:
(a) Olvídese de la freidora y pruebe asar, hornear y gratinar.
(b) Combínalo con verduras coloridas para agregar un toque de nutrientes.
(c) No te olvides de controlar las porciones. Un filete del tamaño de todo el plato puede sonar genial, pero comer demasiado siempre te hará sentir hinchado, cansado y letárgico, y obstaculizará tu capacidad para llegar a las últimas etapas de la vida.
Así que, a medida que nos acercamos al final de la pelea, parece que habrá una decisión dividida y se podría decir que es de cualquier manera. Lo principal aquí es analizar todos los factores y tal vez trabajar con un dietista para ver qué es lo que mejor se adapta a ti como estrategia de carne roja o blanca para mantenerte en la pelea el mayor tiempo posible.
Como una de las dietistas de BCSC PACE, estoy orgullosa de que la comida que servimos reciba constantemente excelentes críticas de los participantes. Los deliciosos alimentos preparados por nuestro dedicado personal dietético representan muchas culturas, incluida la comida kosher, y siempre se atienden las necesidades dietéticas de los participantes. Además, los participantes reciben asesoramiento nutricional que los ayuda a seleccionar alimentos, tanto aquí como en casa, que respalden sus necesidades y objetivos de salud específicos. Si nuestro equipo interdisciplinario determina que es médicamente necesario, podemos proporcionar un asistente de atención domiciliaria para ayudar con la preparación de las comidas y/o comidas complementarias.
Para obtener más información sobre PACE, llame al 818-774-8444.

